Tras visitar una de las metrópolis mas importantes del globo, es momento de descansar y desplazarnos a los que muchos consideran el paraíso terrenal. Nadie podría imaginar que un isla tan pequeña podrían albergarse tesoros naturales como los que se esconden en la isla polinesia.
Despertar y contemplar a través de los Bungalows suspendidos en el agua, bancos de peces de multitud de especies, aguas en la mas variada gama de azules y turquesas es una experiencia que no tiene comparación.
No escapa al ojo de nadie que la isla pueda ser colonizada por cientos de hoteles occidentales que buscan en la isla explotar hasta el ultimo de sus recursos. Gracias a las autoridades este urbanismo sin control que ha afectado a otras del mundo no esta permitido en Bora Bora. Construidos de forma que respeten el medio ambiente y con limitaciones de huéspedes los hoteles pasan estrictos controles por la administración para dar la aprobación a los Resorts que se asientan en la costa.
La combinación entre el lujo, y la preservación del medio natural llevada a cabo por el Four Season Bora Bora, haya sido y siga siendo ejemplo para otros hoteles que copian sistemáticamente el modelo del Hotel. Pocas habitaciones creadas sobre maderas naturales de la isla como los pobladores autóctonas llevan construyendo desde el siglo IV de nuestra era, pero con interiores en el que se cuida hasta el ultimo detalle. Un gusto para todos los sentidos. El olor de las flores frescas que cada mañana cambian en las habitaciones, el tacto de las sabanas hilo que cubren las camas, el gusto de la exquisita comida polinesias y del mejor pescado y marisco de la zona, el sonido de las aves que rompen la tranquilidad de la zona y el sentido que mas despierta emociones en el hotel, la sensación de poder contemplar el entorno mas bello de todo el pacifico.
Sobran las palabras cuando queremos hablar de la variedad de servicios que ofrece el hotel, Spa, actividades deportivas, submarinismo, y otras muchas ofertas que hagan que una estancia en Bora Bora sea un ejemplo de lo que podríamos denominar paraíso.

Gracias a tu blog encontré este fabuloso alojamiento en Bora Bora para celebrar mi fiesta "americana". OMG al principio creí que no me lo podía permitir con mi sueldo de costurera pero al final fue tan económico como la ropa del Massimo Dutti.
Sigue así Mr Vic, enseñándonos lo mejor del mundo. XOXO